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03/07/2005

Por fin pasó

Por fin ha pasado una de las cosas que más temía cuando empecé este blog. La primera era que alguien que conozca lo leyese y me reconociese (que seguro que nada más leerlo lo hace), me moriría de la vergüenza. Pero no, no es esto lo que se ha cumplido, sino lo segundo: que mi mejor amigo se ha hecho un blog.

Seguro que ahora estáis con una cara de interrogación más grande que la pantalla, pero esperad que empiezo por el principio.

Tengo un mejor amigo y dos mejores mejores amigas. Él nació sólo 6 días antes que yo, tenemos una personalidad parecida y nos gustan más o menos las mismas cosas, entre ellas todo lo que son nuevas tecnologías, aunque ninguno pasamos del nivel de usuario. Siempre somos los primeros del grupo (a veces los únicos) en tener nuevos aparatos electrónicos. Por poneros un ejemplo, mi padre me compró mi primer móvil allá por abril del 2000, y él lo pidió por su cumpleaños; a mí me regalaron una cámara digital en reyes y él se la compró 5 meses después; a mí me regalaron el PC portátil los reyes siguientes y él se lo compró 2 años después; con el adsl parecido. No es que me vaya copiando, sino que queremos las mismas cosas y yo las consigo antes, no sé si porque mi padre está más loco por la tecnología que el suyo, o porque gana más, pero es así. Bueno, ahora él me ha ganado, por su cumple se compró un ipod y yo estoy a años-luz de tener uno; ventajas de ser funcionario desde hace dos años.

El caso es que si a mí me había entrado el gusanillo de tener un blog, sabía que a él también. Además sé que le hubiese gustado ser periodista (yo quiero escribir novelas y él en periódicos, pero hasta en que nos gusta escribir nos parecemos).

Efectivamente, justo ayer nos mandó a todos un mensaje diciendo que había abierto un blog. En cuanto ha tenido Internet en casa asegurado lo ha empezado (el adsl lo tiene aquí en casa de sus padres, en la suya durante el curso no, ya sabéis que los maestros los primeros años van danzando, cada curso en un pueblo).

Y éste es el dilema: ¿le digo o no la dirección de mi blog? No me importaría que leyese lo que hay, ni él ni las otras dos, pero no quiero que nadie más lo haga, y si lo pongo en su blog alguien más lo vería. ¿Y si alguna vez quiero quejarme de ellos, como pienso hacer en el próximo artículo (o en el siguiente)? Pero eso no es lo principal, sino la libertad que da el anonimato. Sé que si sé que alguien que conozco va a leer lo que escribo, me coartaría yo misma, no pondría todo lo que me pasa por la cabeza. Y menos publicaría el fanfic de Harry Potter que estoy escribiendo; no me importa que vosotros os riáis un poco de mí, pero no soportaría que lo leyese uno de ellos y tener que mirarlo a la cara cuando quedemos la próxima vez.

Y otra cosa, ¿le sentaría mal saber que tengo un blog desde hace 5 meses y no haber confiado en él lo suficiente como para descubrirme? ¡Agh, ahora sé cómo se siente Superman!

05/07/2005

Lección 12: El diálogo

Convertido en materia prima por el teatro y después por el cine, el diálogo suele aparecer en la narrativa actual más como un escaso objeto de lujo que como lo que es: una herramienta de trabajo fundamental para crear ficciones.

Veamos ahora las distintas funciones del diálogo en la narración:


Función informativa

La diferencia que más peso tiene entre el diálogo narrativo y el teatral (su antecesor) es la presencia o ausencia de narrador. En el teatro los personajes sólo se tienen a sí mismos para explicarse: sus palabras, sus gestos, sus acciones deben dar al espectador la información necesaria para comprender la historia que se cuenta.

Aunque es en el cine y en el teatro donde la función informativa del diálogo es más evidente, pues en la literatura el narrador puede hacerse dueño de ella, a veces el narrador se esconde tras sus personajes, les permite hablar, discutir, comentar, mostrarnos su historia. El narrador deja entonces de ser un dios para pasar a ser un mero ayudante de la acción que interviene sólo cuando es indispensable; nos guía hacia uno u otro lugar de la escena y cuida del decorado, pero es casi tan espectador como nosotros.


Avance de la acción

Que la acción avance a través de los diálogos es también una importante función de éstos, sobre todo en aquellos relatos en que los hechos deben sucederse con rapidez. Las palabras han de hacer avanzar la acción, han de ser capaces de producir movimientos anímicos que modifiquen el curso de los acontecimientos en un sentido determinado. Es esta una de las funciones más importantes del diálogo.


Función estilística

Esta función es llamada por la crítica moderna principio de los vasos comunicantes. Veamos cómo la define Vargas Llosa:

Consiste en fundir en una unidad narrativa situaciones o datos que ocurren en tiempos y/o espacios diferentes, o que son de naturaleza distinta, para que esas realidades se enriquezcan mutuamente, fundiéndose en una nueva realidad distinta de la simple suma de las partes.

Quien por primera vez utilizó esta función del diálogo fue Flaubert en Madame Bovary, en la famosa escena de la feria rural. Flaubert consigue crear un efecto hilarante al unir los ímpetus amorosos de Rodolfo y Madame Bovary con los ecos que llegan de la feria rural. Esta feria es una farsa electoral, y las promesas de Rodolfo —como se demostrará luego— son también una farsa. El lector sabe lo primero pero desconoce lo segundo. A través del trenzado de los dos diálogos Flaubert pone en aviso al lector y toma el pelo a sus enamorados.


Función escénica

Recordemos que las escenas son esas zonas del relato en las que el narrador, una vez presentada la situación, se retira para dejar a los lectores asistir directamente, sin intermediarios, a los acontecimientos. Escuchamos entonces, en muchas ocasiones, la voz de los personajes, acompañada sólo por puntualizaciones que el narrador deberá seguir haciendo acerca del tono, los gestos, los movimientos...

La aparición de diálogos sirve para mostrar directamente a los personajes, para crear escenas a las que el lector pueda asistir directamente. Suelen emplearse en las zonas importantes del texto, en aquellos momentos que requieren una visión más detenida de los sucesos o una dramatización.

Tanto si son presentados de manera clara y directa como si aparecen insertados en el texto de modo en apariencia caótico, los diálogos suponen siempre un respiro para el lector. Además, hacen coincidir el instante de la lectura con el tiempo de la acción: escuchamos y vemos a los personajes en vivo.

A continuación, algunos trucos para construir buenos diálogos:

El diálogo debe ser dinámico: Un diálogo no debe consistir en la alternancia monótona de preguntas y respuestas. La réplica de un personaje a otro no tiene por qué ser la respuesta a esa pregunta.

Los diálogos no deben decirlo todo: Como nosotros en la vida real, los personajes no siempre se lo cuentan todo ni han hecho voto de absoluta sinceridad; al menos no todos los personajes. Es normal que haya reticencias entre ellos a confesar íntegramente lo que piensan. Esta falta de información de los unos acerca de los otros puede llegar a complicar muy positivamente las tramas de las historias, e incluso a completar su sentido.

Diálogo contrapunto: A menos que estemos realizando el guión para un culebrón, debemos tener en cuenta que nos hace falta un nivel de comunicación donde no se hable del problema en sí (del amor, del odio, etc.) a través de elementos que lo reflejan. No necesitamos que los personajes hablen directamente del conflicto para que el lector sepa qué ocurre. Con este truco podremos conseguir también juegos humorísticos o satíricos (por ejemplo, una escena de cama donde la pareja hable de horticultura, consiguiendo que un segundo sentido sexual emerja de esa situación).

El problema del dijo: Él dijo, ella contestó, él explicó... son latiguillos cuyo uso, si el diálogo es largo, debe dosificarse. Ahí van dos trucos para evitarlos: sustituir los dijo por acciones; sustituirlos por descripciones de estados de ánimo o pensamientos de los personajes que indiquen quién habló o hablará.


PROPUESTA DE TRABAJO

En la consulta del médico

Escribe una escena en forma de diálogo que transcurra en la consulta de un médico. Has de conseguir que se haga dinámica, entretenida, que suene natural y que el lector no se pierda entre un cúmulo de voces.

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05/07/2005 11:37 Quiero enlazar este artículo. Tema: Taller de Escritura No hay comentarios. Comentar.

07/07/2005

¿Londres 7J?

12:14 a.m.

Estoy temblando por lo que parece que ha pasado en Londres, pero en vista de que la BBC y Sky News han decidido no poner imágenes duras como las del 11M de Madrid y las autoridades de momento no dicen nada, os voy a contar lo que hice en las fiestas de Burgos.

En realidad cuando pasan cosas de estas necesito poner atención en cualquier otra cosa, sino me derrumbaría. Pero sigo atenta y posiblemente iré editando este artículo durante la mañana.


12:28 a.m.

Estoy metida en el foro de Forolondres, que es un foro de españoles que se dan consejos para ir a Londres de vacaciones o vivir allí. Por supuesto hay algunos que viven allí. Estan poniendo las noticias de los medios de comunicación ingleses y las de los españoles que encuentran por ahí.

Por lo que parece, lo que "empezó" siendo un fallo eléctrico en Liperpool Station ha ido aumentando poco a poco hasta llegar a las 5 explosiones en el metro y tres autobuses de dos pisos. Los medios ingleses sólo hablan de víctimas, pero la Vanguardia ya da un número de muertos.

Ay, Dios mío.


12:33 a.m.

Scotland Yard ya ha confirmado que hay muertos. Los medios británicos han dicho que no van a dar imagenes de nada, sabiendo lo que pasó en Madrid, aunque en algunos medios como la versión digital de el Mundo están poniendo las imágenes de algunos heridos leves. Aunque no veamos las imágenes tan duras como las de Madrid, todos nos imaginamos que pasa algo parecido. Además el Ministerio del Interior británico recomienda "no viajar" a Londres.

Mierda. Estaba segura de que iban a atentar en Londres, pero pensaba que iban a tardar más tiempo. Odio tener razón. Mierda, mierda, mierda.


13:21

Mi hermano y yo estamos seguros de que estos hijos de p*** tenían preparados atentados en todas la capitales que se presentaban a los Juegos Olímpicos, y que a la que ganase ¡zas! Es demasiada casualidad que justa al día siguiente de la designación pase esto. Por cierto, tres de las cinco ciudades que se presentaban son las que han sufrido mega-atentados de Al-Kaeda. Cada vez tiene peor pinta.

En sus declaraciones Tony Blair dice que ha sido para sabotear la inauguración del G-8. Puede que tenga razón. Yo creo que ha sido todo por joder, y "ya que estamos fastidiamos las olimpiadas y el G-8".

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Crónicas de las fiestas de San Pedro y San Pablo en Burgos

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Después de un tiempo, aquí están mis impresiones de las fiestas de Burgos de este año. Así en líneas generales puedo decir que han sido… decepcionantes. La verdad es que en Burgos las fiestas son un poco deslavadas, no hay muchas cosas (no como en Soria, ya os contaré en otra ocasión), pero siempre se intenta hacer algo. Sí, en realidad no he hecho mucho que pueda considerarse “de fiesta” y no “de simples vacaciones”.

Debéis saber que a mí me encanta bailar. Los últimos meses casi no hemos salido de juerga por ahí, como mucho quedábamos para tomar algo, hablar un rato, ir al cine y para casa. Yo estaba completamente de acuerdo, después de unos 8 años de juerga continua en la misma zona de marcha, te acabas aburriendo de ver siempre lo mismo (en Burgos sólo hay dos zonas de marcha y 2 “medias-zonas”: una principal, otra secundaria que no nos gusta mucho y a la que se va cuando cierran la principal, y dos mucho más pequeñas que siempre están petadas de gente y donde sólo se beben las primeras copas). Además cada vez ponen más hip-hop, reagetón y música así que no nos gusta nada. Encima, cuando salimos parecemos los padres de todos, la gente no pasa de los 18-20 años. Y para qué vamos a negarlo, ya no aguantamos como cuando teníamos 18 añitos; ya vamos para viejos.

Bueno, el caso es que normalmente no me importa no ir de marcha, pero ya que eran fiestas me apetecía muchísimo hacer algo distinto e ir a bailar. A mí lo que me gustan son las verbenas, pero a los demás no les gusta mucho; incluso hay uno que las odia a muerte y no hay quien le lleve ni a rastras. Por lo tanto, ya tengo más que asumido el no poner un pie en las verbenas, pero intenté ir un rato a las Llanas (la zona de marcha principal). Fracasé completamente.

Antes de nada, decir que todos los días hay corridas de toros, pero a ninguno de nosotros nos gustan. A mí particularmente me parecen aburridísimos. Ahora sí, empezamos con la crónica.

Viernes 24 de junio

Por la noche fuimos a ver los fuegos (es una de las cosas que más me gusta de las fiestas, esos sí que los vimos todos). Después estuvimos en las barracas, hasta las 2 a.m. A mí no me hubiese importado ir de fiesta, pero los demás habían trabajado ese día, incluso uno había estado conduciendo casi 2 horas para venir a Burgos y sabía que estaban cansados, así que para casa. Mañana sería otro día.

Sábado 25 de junio

Después de ver los fuegos dimos una vuelta por el mercadillo (otra cosa que me encanta, sean fiestas o no). Después accedieron a ir un rato a nuestro bar preferido, aunque no tenían ganas; lo hicieron por mí (qué majos :-D). Lo malo es que el niño tenía una contractura bastante dolorosa en la espalda y la niña tenía ampollas en los pies, así que 10 minutos después, a la 1:30, nos fuimos a casa.

Domingo 26 de junio

Por la mañana es la cabalgata, es decir, que desfilan todas las peñas, grupos de danza y casa regionales. Además los últimos años han ido metiendo grupos de teatro y animación de calle, que lo hacen mucho más entretenido. A mi amigo no le vimos con cara de querer ir, y mi amiga había quedado con sus primas pequeñas; me dijo que fuese con ellas, pero creí que era mejor que estuviese sola ella, para tener más libertad de ir o volver a casa de sus tías y cuidar a las niñas bien. Además, que no me apetecía, así que me cogí a mi padre por banda, que suele ir a estas cosas solo porque a mi madre no le gusta pasar mucho tiempo de pie. Estuvo muy bien, hacía tiempo que no tenía tiempo de hablar con mi padre.

Por la noche había fuegos, pero no eran en el centro de la ciudad sino en un barrio periférico. Mi amigo todavía trabajaba hasta el 30 de junio, así que se había vuelto al pueblo (de otra provincia, por cierto) donde da clase. Mi amiga me dijo que igual iba a un concierto de Bertín Osborne (ejj) para acompañar a su madre, pero vamos, que no se la veía con ganas. Así que me llevé otra vez a mi padre, que le gustan los fuegos tanto como a mí.

Lunes 27 de junio

No había fuegos ni nada, era como un día de descanso. Sí que había algún concierto, creo. Que sepáis que en Burgos en fiestas hay 2 tipos de conciertos: los de pagar y los gratis, que subvenciona el ayuntamiento. A los que son pagando sólo voy si me gusta mucho, y este año no había ninguno: vinieron el sueño de Morfeo, que no está mal, pero no pago 15 € para verlos; si hubiese sido gratis… También estuvieron Melendi, Manolo Royo, Barricada y algunos más, de los que no recuerdo el nombre pagando. “Gratis” vinieron David Civera, el Arrebato, Bertín Osborne y algunos grupos burgaleses que sólo conocemos algunos por aquí. Sólo fui a dos conciertos gratuitos, pero eso viene después.

Martes 28 de junio

Es víspera de fiesta, así que el ambiente es como si fuese sábado. Quedé con mis amigas de químicas, que son 5, pero una es de Aranda de Duero y ahora que ha acabado no viene casi a Burgos. Total, que estuvimos 4 amigas y yo celebrando mi cumpleaños. Sí, sé que fue un mes antes, pero tenemos la costumbre de celebrarlo después de los exámenes de la facultad, que empiezan sobre el 20 de mayo y acaban el 28 de junio (dos semanas para los segundos parciales y otras dos para los finales). Como dos todavía no han acabado la carrera, lo hicimos cuando terminaron ellas los exámenes.

Esa noche me lo pasé muy bien, tomamos un pincho en las casetas. Esto ha sido nuevo este año, los bares y restaurantes han puesto casetas en varias de las plazas principales y servían pinchos y bebidas. El ayuntamiento había convocado un concurso de pinchos, la gente los compraba y luego votaban (o no, yo no lo hice). Ha sido una idea excelente, los pinchos no eran muy caros, y además se veía ambiente de fiesta por las calles, cosa que se echaba en falta comparando con otras ciudades.

Cenamos en una sidrería asturiana y nos fuimos al centro a los fuegos, dejando a una en casa porque al día siguiente entraba a trabajar a las 6 (trabaja en una gasolinera, y se licenció en Ciencias Químicas 1 año antes que yo y con mejores notas. ¿Veis porqué me estoy desesperando?). Nuestra intención era ir a la verbena, pero 2 de nosotras (y la madre de una que se nos acopló porque el marido la dejó plantada) querían ir al concierto de el Arrebato, que era gratis en una plaza cercana. Bueno, aguantaría un poco.

Yo pensaba que no me gustaba el flamenco, pero ahora sé que lo odio. O por lo menos odio a la música del Arrebato. No me he aburrido más en mi vida, ¡qué tostón, qué asco! Y encima ahí paradas de pie con los tacones, yo ya bailaba para que no me estallasen los pies de dolor.

Después de una tortura de hora y tres cuartos acabó (¡aleluya!), y después de perder a madre e hija, las tres restantes nos fuimos por fin a la verbena. Ahí si que me lo pasé como los indios, hasta las 4 que se acabó; pasamos de apretujarnos en los bares de las Llanas y nos fuimos a casa.

Esperando al taxi también me lo pasé de miedo. Las otras dos viven cerca del centro y se van andando, pero yo vivo a cuarenta minutos andando. Los de ciudades grandes diréis que no es mucho, pero en Burgos esto ya es uno de los límites, y yo no voy sola andando de noche ni jarta de vino, que hay muchas violaciones y robos, y estos días de fiestas más. Bueno, pues en la parada de taxis había una cola kilométrica, y encima la gente se iba de uno en uno. De repente unas empezaron a gritar: ¿quién va a X? En cinco minutos nos organizamos por grupos. A algunos les parecerá normal, pero esto de compartir taxi gente desconocida aquí no se hace. Aunque lo mejor fue ver la cara que pusieron mis amigas cuando me puse a gritar a dónde iba y me fui con una pareja de novios; yo, con lo tímida y cerrada que soy incluso con los conocidos. Flipaban.

Al final esta fue una buena noche, quitando lo del concierto.

Miércoles 29 de junio, festividad de San Pedro y San Pablo (el día grande)

Mi intención era ir al concierto de David Civera esa noche, y después si terciaba una vuelta por las Llanas. No es que sea uno de mis cantantes preferidos, pero no está mal, y era gratis. En realidad me hacía ilusión porque era el único concierto de este año que me gustaba. Mi amiga también quería ir, y me repitió varias veces que teníamos que quedar para el miércoles. Llega el miércoles y resulta que igual se va al pueblo, que luego me cuenta que igual se iba al pueblo. Así que mientras me lo confirmaba, me puse a llamar a gente.

Yo tengo tres grupos de amigos: los de siempre (los amigos-amigos), las de químicas (todas chicas) y los de la parroquia (soy monitora de un grupo de chavales y los monitores somos amigos). Sé que no todos estaban dispuestos a ir al concierto, pero siempre podría encontrar a alguien o quedar para cuando terminase. Así estaba la situación.

Los de siempre
- Chica A: este año se ha presentado a las oposiciones de primaria. Y lo ha hecho en Canarias porque hay menos gente por plaza, así que está allí desde el 21 de junio. Aprobó el primer examen con un 8, el segundo lo hizo el martes pero no sabe más. A ver si hay suerte y tenemos casa en Canaria, je je.
- Chico: trabaja en otra provincia y solo está aquí los fines de semana y vacaciones, que son muchas porque es maestro. Hasta el día siguiente por la tarde no volvía.
- Chica B: esta es la amiga que igual se iba al pueblo. Luego os cuento que pasó.

Las de químicas
- A: seguía trabajando de mañana en la gasolinera así que nada de salir.
- B: fue al concierto de Melendi con otra amiga, que era 2 horas antes que el de Civera. No sabía qué haría después.
- C: se había ido a las fiestas de Soria, que ella es de allí, y además son mucho mejores.
- D: desaparecida en combate.

Los de la parroquia
- Chica A: trabajaba al día siguiente.
- Chica B: también está con las oposiciones de maestra, pero aquí en Castilla y León. Además le está empezando a salir la muela del juicio (con 26 años) y lo tiene totalmente infectado. Con ella vimos los fuegos, pero después se marchó a casa.
- Chicos A y B: estaban de fiesta con sus amigos de la facultad, pero aparte no irían a ese concierto ni jartos de whisky.
- Chico C: trabaja en Valladolid, aunque va y viene todos los días.
- Chico D: desaparecido en combate.

Y ahora os cuento lo que pasó con la que igual se iba al pueblo. Al final se quedó, pero me dijo que después del concierto había quedado con su prima de 18 años para ir a las barracas. Por mí estupendo. También me dijo que era un poco rollo ir las dos solas y que iba a llamar a los de la parroquia. Me pareció estupendo. Después de muchas vueltas de teléfono sólo estaba disponible la de la muela. Fuimos con ella a ver los fuegos y después íbamos de camino al concierto, cuando la llamó su prima para ir EN ESE MOMENTO a las barracas. Así que dijo que había que cumplir las promesas hechas a su prima, lo que me parece bien, pero se ve que las mías no valen nada. Total, que estaba bastante rebotada y les dije que yo me iba al concierto sola, que ya nos llamábamos al móvil. La primera que terminase llamaba a la otra.

El concierto estuvo muy bien, el chaval es muy majo y tiene un buen directo, tanto cantando como bailando. Yo me lo pasé pipa cantando y bailando. Supongo que fue por eso por lo que no sentí el vibrador.

1:19, 1:21, 1:22 tres llamadas de mi amigas. Las dos primeras no las noté, culpa mía. La última la cogí justo cuando ella colgó. Llega un mensaje: “me voy a casa porque es imposible localizarte”. Joder, ¿no puede esperar ni tres minutos a que le coja, sabiendo que estoy en medio de un concierto? 1:26 la llamo yo: “espera que esta es la última canción y voy ya”. “No, es que ya estoy en el taxi y cerca de casa, hasta mañana”.

1:30 se acaba el concierto y una Linwen muy, muy enfadada va a coger un taxi para ir a casa. A mí es casi imposible enfadarme, pero si alguien consigue traspasar ese casi, que se prepare. Mi amiga me manda otro mensaje pidiéndome perdón, pero que ya estaba casi en casa y no podía dar la vuelta, que mañana pasase por su casa para hablarlo. Lo que pasa es que no le ha dado la gana esperar ni 1 minuto, que otras veces cuando está cansada y se va, es capaz de ir andando delante de los demás tres metros por no esperar. Además, como soy con las que más confianza tiene y yo nunca me enfado y siempre intento comprender los estados de ánimo de la gente, cuando se enfada con su madre o con lo que sea, se comporta como si estuviera enfadada conmigo: cara de perro, casi no me habla y cuando lo hace me contesta de malas maneras (o sea, con monosílabos y tono de enfado). Lo que más me repatea es que sólo me lo hace a mí, a los demás del grupo no, porque yo soy la que aguanto todo a todos.

En el camino y en casa ya voy pensando en mandar a todos a la mierda, incluidos a los que no están por fuerza mayor, y buscarme otros amigos. Incluso quizá venga bien un cambio de aires e irme a hacer prácticas al extranjero, miro la página de las becas Argo. ¡Mierda, acaba de terminar la segunda fase, hasta dentro de unos meses no se sabe nada de la tercera! Voy a buscar trabajo por las azulejeras de Castellón ahora mismo. Al final sobre las 5 conseguí estar lo suficientemente tranquila como para irme a la cama.

Lo malo de mis enfados, aparte de que son muy pocos y muy fuertes, es que se me pasa enseguida. Cuando me desperté ya no estaba tan furiosa como la noche anterior, pero seguía enfadada, y no sólo no me pasé por su casa, sino que le di largas para hablar por teléfono. Además tenía una buena excusa: tenía que hacer unos papeles para el curso que estoy haciendo estos días por la tarde y venían a comer mis tíos de Santander con 2 de sus nietos, de paso a Soria, a casa de otra tía mía.

Al final hablé con mi amiga por el Messenger y le dije lo que me había fastidiado que no me esperase ni cinco minutos. Se disculpó y me pidió perdón. Y lo hice, porque soy una buenaza y porque sé que yo también hago cosas que sacan de quicio a mis amigos. Una vez por otra. Cuando quedamos esa noche con nuestro amigo, ya nos hablábamos de forma normal.

Para saber cómo acabaron las fiestas tendréis que esperar un poco, que esto ya tiene 4 páginas de Word y además me tengo que ir al curso. Ciao!

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09/07/2005

Fin de semana

Mañana me marcho a pasar el fin de semana a mi pueblo, así que hasta el lunes a mediodía no me tenéis de vuelta; pero como tengo el curso por la tarde, tendréis que esperar a la noche para tener la siguiente lección del taller de escritura.

En realidad no me gusta ir a mi pueblo, y eso que viví allí hasta los 14 años. Es curioso, estoy muy orgullosa de él y me encanta su historia, pero no congenio con la gente, no me siento cómoda. Y cómo es pequeño y no hay mucho donde elegir... Menos mal que vine a Burgos y encontré amigos de verdad, que aunque a veces te saquen de quicio siguen siendo amigos. En fin, yo voy a ver a mis abuelos y para que ellos y mi madre no se pongan tristes porque ya no me apetece ir. Además, volver de vez en cuando está muy bien para ver lo y los que han cambiado, y siempre es un descanso cambiar de escenario.

Lo dicho, ¡hasta el lunes por la noche!

12/07/2005

Lección 13: El punto de vista del narrador

El punto de vista es el ángulo de visión que adopta el narrador para contarnos la historia. Por eso se habla también de focalización: el punto óptico del narrador se convierte en un foco que alumbra a los personajes y sus acciones.


Narrador protagonista

El protagonista nos cuenta con sus propias palabras lo que siente, piensa, hace u observa. La acción del relato es la historia de ese personaje y todos los demás existen a través de él.

Si el narrador se limita a contar aquello que ve y hace, la narración será externa y objetiva. Si además emite sus pensamientos, sentimientos y elucubraciones, la narración será interna y subjetiva.

A veces se da la situación de que el protagonista no llega a comprender lo que le pasa, mientras que el lector goza del privilegio de entender aquello para lo que el protagonista está ciego. Otras veces el personaje habla consigo mismo y la narración se convierte en un monólogo interior, lo que entrega el relato a vaivenes de la mente, desórdenes de pensamiento, espantos e ilusiones. James Joyce en su famoso Ulises lleva esta técnica hasta el extremo. El ejemplo por antonomasia de narrador protagonista sería el de En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust.


Narrador testigo

En este caso el narrador queda en los márgenes del relato, es decir, no es el protagonista sino un personaje secundario que nos cuenta las andanzas del primero. Puede ser un viejo amigo, un pariente, un vecino o un simple transeúnte.

Un caso claro de narrador testigo es el Doctor Watson, que nos refiere las aventuras de Sherlock Holmes, un personaje con más peso en la narración que él. También la mayoría de la novela negra americana ha sido narrada utilizando este narrador testigo, que no es sino el detective (Philip Marlowe en las novelas de Raymond Chandler, Sam Spade en las de Dashiell Hammet, etc.) que comienza a investigar una trama y que no sabe más que el lector acerca de ella. De esta forma se sostiene la tensión narrativa, pues el lector va descubriendo e intrigándose con las mismas cosas que el detective.

Esta forma de narrar no da acceso a la vida interior del protagonista más que de una forma limitada. El narrador testigo no puede referirnos lo que piensan o sienten los personajes sino a través de sus gestos.


Narrador Omnisciente

Este tipo de narrador es Dios en el microcosmos de la historia. Lo sabe todo: el principio y el final de la narración; lo que los personajes sienten, piensan y hacen; lo que deberían haber hecho y no hicieron; lo que soñaron y no recuerdan... Es un dios que penetra en el interior de la conciencia de los habitantes del relato, desvela los escondites de su personalidad y, en ocasiones, tiene la osadía de juzgarles.

Por otra parte, esta divinidad es ubicua espacial y temporalmente; puede decirnos el pasado y el futuro y cambiar de lugar para estar en dos sitios a la vez, puede contarnos hechos que no han presenciado ninguno de los protagonistas o escondernos otros que alguno ha vivido. Selecciona a su gusto y elige la distancia con que narrar la historia.

Este tipo de narrador se usaba mucho en las novelas del siglo XIX, y ejemplos claros son las de Balzac, Tolstoi o Flaubert.


Narrador cuasi-omnisciente

Imaginemos una cámara de cine: con ella podemos seguir a los personajes adonde vayan, observar sus gestos y sus reacciones, saber de sus lágrimas, gritos, palideces y rubores, pero será el lector quien interprete las emociones de los personajes y no el narrador. Tendremos conocimiento de sus actos, pero nunca podremos penetrar en su mente o saber lo que han soñado esa noche. Podremos presentar al personaje agitándose durante el sueño o despertándose violentamente en medio de la noche (pues el objetivo de la cámara puede penetrar en todos los espacios del relato), pero para saber el contenido de su pesadilla necesitamos que se la cuente a alguien para que el micrófono de la cámara pueda captar su voz.

El narrador cuasi-omnisciente deja de ser dios, y se diferencia del narrador testigo en que no es un personaje y, por tanto, no ha de estar presente en el desarrollo de la acción: si los personajes están dialogando en una celda, por ejemplo, el narrador testigo habría de estar encerrado en esa celda, mientra que el cuasi-omnisciente puede relatarnos lo que ocurre allí donde ningún otro hombre puede llegar.

Ejemplos de este tipo de narrador nos los da la generación de la mirada o noveau roman, una de cuyas representantes es Marguerite Duras y su famosa novela El amante, en que se mezcla un narrador protagonista (la chica) con uno cuasi-omnisciente que nos relata las acciones de forma absolutamente cinematográfica.


PROPUESTA DE TRABAJO

Cuatro puntos de vista

Imagínate que vas en el metro o en el autobús y se produce un incidente. Nárralo brevemente bajo los cuatro puntos de vista que se han estudiado en esta lección: con un narrador protagonista (es decir, en el pellejo del protagonista del incidente); con un narrador testigo (o sea, con la voz de alguien que estuviera allí pero no fuera el protagonista); con un narrador omnisciente (es decir, en tercera persona, narrando los hechos de forma más o menos objetiva); con un narrador cuasiomnisciente (como si de una cámara de cine se tratara).

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Ya estoy aquí

Como puse anoche a las mil y una, ya he vuelto, un poco desconectada del mundo. Al final el fin de semana ha estado bien.

Normalmente me aburro porque mis "amigas" (digamos que son la gente de mi edad con la que llevo bien y voy por ahí a tomar algo, o de marcha, pero no tengo confianza) lo único que hacen es tirarse 5 horas en el bar de las piscinas por la tarde y otras tantas por la noche en otro bar, menos los fines de semana que se van a otros pueblos más grandes que estan a más de media hora en coche y vuelven con cualquiera que conozcan. A mí no me importa ir de juerga hasta las 9 (no todos los viernes y sábados como ellas que no aguanto), lo que no soporto es tener que estar pendiente de cómo vuelvo a mi pueblo, sobre todo si no quiero quedarme hasta esas horas. Total, que siempre acabo con un sobreempacho de gente por estar todas las horas del día con ellas.

Pero esta vez ha estado bien. El sábado si que estuve toda la tarde de sentada, pero luego compramos algunas cosas para la cena de cumpleaños que tenían luego y a la que me invitaron. En eso son estupendos, puede que no hayas aparecido por allí en un año (como era mi caso), pero en cuanto apareces te incluyen en todo, como si siempre estuvieses allí. La cena estuvo muy bien, y sobre la una y media se fueron a otro pueblo de marcha, que es cuando yo me fui a casa. Por supuesto intentaron convencerme para que fuese; aunque no lo dicen, creen que a mis 25 años son mis padres los que no me dejan, no les entra en la cabeza que soy yo la que no quiero ir y que no me gusta hacer las mismas cosas que al resto del pueblo. No sabéis los problemas que me trajo esto de niña. Por fortuna, todos hemos crecido, ellos ya me respetan y yo paso de lo que piensen.

El domingo no me apetecía pasarme otra tarde de 5 horas haciendo repaso de todas las gilipolleces que habían hecho por la noche, así que mi padre y yo nos fuimos al Castillo a estrenar la nueva cámara Canon reflex digital de 8 Megapixels y 900 € superchachiguay que se ha comprado (¡yo quiero heredar esa cámara!). No os emocionéis con el Castillo: llamamos así al cerro en cuya ladera está el pueblo. Sí, hubo un castillo, uno de los primeros de Castilla, cuando todavía ésta no había nacido casi ni como condado, pero ya sólo queda la base, que estaba tallada en la roca caliza. También quedan las cuatro esquinas de la iglesia medieval y algunos muros que suponemos que son de casas antiguas. Y un poco más cerca del actual pueblo hay otra iglesia medio derruída y casa casi derruídas del todo más modernas (entre la edad media y los años 30 ó 40, que fue cuando se abandonaron definitivamente). Es curioso, de todas las casas sólo quedan los cimientos y unos 20 cm de paredes, incluida la de mi tatarabuelo, que estaba al lado de la iglesia y de la casa del cura y era una de las más importantes. Pero de la casa del cura quedan todas las paredes exteriores enteras, sólo falta el techo y todo el interior. Incluso quedan parte de las escaleras y algunas vigas. Se ve que las casas de los curas eran las mejores. Además nos dimos cuenta de que el dintel de la puerta era una antigua lápida; jamás nos habíamos fijado, debía estar revocado y se ha caído, sino no me explico. Total, que nos lo pasamos bomba durante un par de horas, sacando fotos, haciéndo hipótesis sobre qué podían ser las ruinas y repasando toda la historia del pueblo, desde que la fundaron los celtas dos o tres siglos antes de Cristo (o más, no se sabe) hasta ahora.

Lo mejor es que allá arriba se me ocurrió una idea estupenda para otra novela. Lo único de que me quejo es de porqué sólo se me ocurren ideas "buenas" para novelas históricas. Yo quiero escribir fantasía, pero sólo se me ocurren topicazos :-(

18/07/2005

Lección 14: El personaje

Los personajes... Esas fieras de las que el escritor no puede huir por mucho que corra; esos coleópteros en los que, como en La metamorfosis, de Kafka, el narrador de historias se ve convertido una mañana, sin saber muy bien cómo ni por qué; esos imitadores lúcidos y descarados de las personas; esos invasores de la Tierra que, aprovechando la imperfección del ser humano, se hicieron con nuestra conciencia de la realidad...

Al principio dan miedo, todo escritor lo sabe. Uno se introduce en un personaje y no sabe cómo va a acabar, ni si algún día saldrá de su piel. Parece una catarsis, un viaje astral, una transubstanciación, la famosa abducción de la que los crédulos hablan, alguna de esas historias en las que uno nunca ha creído. Vivirlo en las propias carnes da vértigo, qué duda cabe. Pero sólo las primeras veces. Luego le coges el gusto, y te zambulles sin miedo en los más diversos especímenes (depravados, violentos, tiernos, amorosos, envidiables, envidiosos, estúpidos...), hasta el extremo de no querer volver a tu ser habitual, tan aburrido, tan monótono, tan cotidiano.

Pero veamos cómo se alcanza ese estado de otredad en el que el escritor se sumerge cada vez que narra una historia, y que acaba convirtiéndose en un proceso automático, casi mecánico. Conocerlo nos puede ayudar a propiciarlo cuando las cosas no funcionen cómo deberían.


Acción y personaje

Acción y personaje están íntimamente ligados en cualquier obra literaria. La unidad del relato requiere que el personaje sea consecuente con su personalidad, por lo que no podemos atribuirle actos que él, por su propio pie, no realizaría (Don Quijote nunca podría decir: «To be or not to be, that is the question»); de la misma forma, si tenemos claro el argumento de la historia, hemos de escoger un personaje funcional que lo lleve a buen término, que nos facilite la tarea en lugar de estorbarnos (si deseamos hablar de la ruptura de una pareja por culpa de los malos tratos del marido, éste último no puede ser alguien equilibrado y encantador).

Si hacemos este primer examen y comprobamos que el personaje le viene grande a la historia (es decir, se nos va por las ramas o tiende a expandirse en toda su complejidad, más allá de las fronteras que le teníamos marcadas), quizá nos tendríamos que plantear escribir una novela o servirnos de un personaje más simple, con los rasgos imprescindibles para que el argumento funcione; de la misma forma habremos de actuar si, por el contrario, la historia le viene grande al personaje (por ejemplo, en el caso de que a un personaje plano le estemos embarcando en aventuras existenciales excesivamente complejas).


Visualización

Después de esa primera comprobación, el siguiente paso que nos ayudará a avanzar en nuestro relato será visualizar al personaje. Él va a ser quien llevará a cabo las acciones que constituirán la historia y, si no conseguimos verlo íntegramente ante nuestros ojos, caeremos fácilmente en las trampas de la falacia, en la autocomplacencia de atribuir al personaje pensamientos o actos que corresponden al escritor. Asimismo, si nosotros no vemos al personaje, difícilmente lograremos que lo vea luego el lector. Por último, si conseguimos dar vida en nuestra mente al personaje con imágenes, como al actor de una película, nos resultará más sencillo desarrollar las acciones.

Ir visualizando la historia mientras escribimos nos permitirá captar detalles que de otra forma nos pasarían, quizá, inadvertidos. Mientras lo hacemos, estamos actuando como observadores. Y de la misma forma que mirando a alguien en el metro podremos decir bastantes cosas sobre su carácter —e incluso sobre su vida—, observando a nuestros personajes extraeremos de su físico, sus gestos o sus actitudes datos relevantes para la historia.


Identificación

No obstante, y ahí está la mayor dificultad de narrar historias, en la mayoría de las ocasiones no basta con observar al personaje desde fuera. Tras conseguir tenerlo ante nuestros ojos y seguirlo en sus acciones (decididas o no de antemano), en muchas de nuestras historias tendremos que introducirnos también en su interior, acceder a sus pensamientos, a sus emociones y a sus sentimientos. En resumen, convertirnos en él... salvo que hemos de continuar mirándolo también desde el exterior (como narradores). Tarea complicada donde las haya: desde fuera y desde dentro, todo a la vez, como una cámara que se aleja y que se acerca hasta traspasar la piel de nuestro protagonista, en un juego continuo de zooms.

Meternos en la piel del personaje nos permitirá cubrir otra parte importante de la historia: no tanto la de los hechos y acciones, sino la de las causas, las motivaciones, las reacciones (lo que, a su vez, puede que afecte al argumento). Como veis, un relato o una novela se trata de un entramado que se desmorona si falta alguna de las piezas. Si no logramos visualizar al personaje, difícilmente podremos relatar sus acciones de una forma verosímil; si no nos identificamos con él, ¿cómo darle un sentido a esas acciones?


Comprensión

Porque, al fin, de lo que se trata en literatura es de investigar en el alma humana, de encontrar matices y resquicios a los que no podemos acceder en nuestra vida real (demasiado compleja, demasiado caótica, demasiado real), de entender comportamientos que siempre nos habían intrigado... Ningún buen escritor escribe sobre lo que sabe de sobra; ningún lector saca más que entretenimiento de una narración que no le dice nada nuevo.

Si somos capaces de introducirnos dentro de un personaje y comprenderlo, de sentir lo que él siente y después transcribirlo en palabras, estaremos en disposición de entendernos mejor a nosotros mismos y a los que nos rodean. De la misma forma, el lector sacará lección del análisis y seguirá un proceso parecido al del escritor: verá al personaje en conexión con sus acciones, se identificará con él, llegará a comprender desde dentro y desde fuera sus motivaciones, las razones de sus cambios, y de esta forma se entenderá mejor a sí mismo y a las otras personas.


PROPUESTA DE TRABAJO

Ficha del personaje

Imagínate un personaje y hazle una ficha: nombre y apellidos, edad, domicilio, gustos, dónde trabaja, cómo es su casa, a qué se dedica en sus ratos de ocio, etc. Cuando creas que lo ves bien en tu mente, échalo a andar. Escribe lo que podría ser el primer capítulo de una novela con ese personaje como protagonista..

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18/07/2005 10:43 Quiero enlazar este artículo. Tema: Taller de Escritura No hay comentarios. Comentar.

Desaparecida en combate

Sí, como habréis notado estoy un poco ida. Acabo de terminar el curso de 50 horas por las tardes, pero ahora empiezo otro que es de mañana y tarde (excepto hoy), con lo que todavía tengo menos tiempo. Menos mal que sólo dura una semana. Y encima mañana tengo una entrevista a primera hora. Todo lo que no ha pasado en todo el invierno parece que viene ahora de repente, ¡hala!

Y además sumadle que tengo el último libro de Harry Potter a la mitad. De momento no hay tanta acción como en otros, pero cada capítulo es un misterio más. Así que aquí estoy, leyendo febrilmente, el portátil al lado del sillón de la sala con el diccionario inglés-español permanentemente abierto, aunque la mayoría de las palabras que no me sé son adjetivos y me los salto a la torera, pero bueno... cuando lo acabe, sepa quién demonios es el príncipe mestizo y vea cómo acaban todos, tengo unos 8 meses para releermelo despacio antes de que llegue la traducción. Si es que mi hermano tiene razón, soy una friki.

Hasta pronto, y tened paciencia con mi desaparición.

23/07/2005

Crónicas de las fiestas de San Pedro y San Pablo en Burgos (II)

Sé que han pasado tres semanas, pero os prometí que os iba a acabar de contar como terminaron las fiestas de Burgos y aquí está.

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Jueves 30 de junio

Pensaba que iba a ser otro día de descanso en casa, como el lunes, porque tampoco había fuegos ni nada interesante. Pero al final se me juntaron las cosas.

Mis tíos de Santander pasaban hacia Soria con dos de mis sobrinos segundos, y se quedaron aquí a comer, para vernos. Seguro que ahora os preguntaréis qué es eso de mis sobrinos segundos: pues son los hijos de mis primos, los nietos de mis tíos. Para mí los primos de mis padres son tíos segundos, y sus hijos son mis primos segundos. Creedme, es la mejor forma de hacerlo, sobre todo en la familia de mi madre, en la que conozco a todos sus primos y para mí es como si fuesen mis tíos, por edad y por todo, pero no lo son. Lo mismo mis primos segundos, para mi son tan primos como los carnales. Además es un poco rollo llamar primos a todos: a los primos de mis padres, a sus hijos, a mis propios primos y a sus hijos.

Mis tíos de Santander ya tienen 11 nietos ellos solitos (2 chicas y 9 chicos), de sus cuatro hijos. El pequeño de mis sobrinos segundos tiene unos meses y el mayor 15 años. Es curioso, a éste sólo le llevo 10 años, en cambio con su madre, que es la que es mi prima carnal, me lleva 15. Qué cosas. Claro, que mi padre y mi tío son hermanos y también se llevan 15 años.

Total, que vinieron mis tíos con los nietos número 4 y 5, hermanos, una niña de 9 años y un niño de 7. Nos lo pasamos bomba con ellos en la comida en un restaurante cercano y en el parque, hasta que se fueron para Soria, a las fiestas de San Juan.

Pensaba quedarme leyendo en casa por la noche, pero llegó mi amigo el funcionario, que justo empezaba las vacaciones ese día, y nos fuimos al cine a ver la Guerra de los Mundos. Escogimos un día estupendo para ir al cine, porque empezó a hacer el frío nocturno que es característico en Burgos por esas fechas, es decir, que bajó por debajo de 15ºC. Además quedamos para cenar el día siguiente en los puestos de pinchos, pero después de contarnos mi amigo que tenía comida en un restaurante con sus tíos y primos, no creí que tuviese ganas de cenar.

Viernes 1 de julio

Efectivamente, el que había tenido comida dijo que él no iba de pinchos, cosa que estaba esperando. Es imposible cenar después de las comilonas de ese tipo. Así que quedamos en que mi amiga (la del concierto de Civera) y yo nos íbamos a los pinchos y nos veíamos después con el otro para ver los fuegos. Pero 10 minutos después ella me llamó rajándose por una tontería y diciendo que sólo iba a los fuegos. Y como mi estómago, mis padres y yo habíamos quedado en que esa noche no cenaba en casa, me fui yo sola de pinchos. ¿Por qué demonios tengo que quedarme en casa si los demás no van? Así que estuve por el centro y me comí 4, con sus correspondientes bebidas. Estaban de muerte, lástima que no daba el estómago ni el dinero ni el tiempo para probarlos todos. Sobre todo el tiempo, calculé que hubiese necesitado comer y cenar casi todos los días en las casetas para probar todos los pinchos que se presentaban al concurso, ya sin contar los normales que no entraban.

Después estuve viendo los fuegos con los otros dos, y en los tres cuartos de hora que estuvimos sentados en un banco esperando a que empezasen y viéndolos nos quedamos completamente helados, así que me pareció la mejor idea del mundo irnos a casa justo después. Ya intentaría el día siguiente ir a bailar.

Sábado 2 de julio

Después de ver los fuegos en el centro, intenté convencer (ya sin mucho entusiasmo, hay que decirlo) a mis dos amigos de ir un rato a bailar a las Llanas, pero no hubo manera. Acabamos otra vez en las barracas, porque se habían propuesto… (redoble de tambores)… ¡montarse en la noria!

Yo jamás he tenido vértigo ni miedo a las alturas, pero a ellos les aterra la noria. Son capaces de montarse en el Dragón Khan todas las veces que quieras, pero ahí vas bien agarrado, y lo que no soportan es ir viendo como suben, despacio, y en una cesta abierta que sólo está sujeta por una barra a la estructura. La verdad es que sólo consintieron subirse en esta noria porque las cabinas estaban cerradas. Así que allá que subimos, ellos en tensión máxima… y yo como si fuese en bici o en autobús a la parada de la universidad. Como ya os he dicho, a mí esas cosas nunca me han dado ni el más mínimo reparo, incluso la noria me parece aburrida. Lo único que no soporto es la sensación de ir cayendo con la aceleración de la gravedad, es decir, la lanzadera. Es curioso, soy capaz de ponerme de pie en una rejilla que hay sobre el vacío en Potes, en los picos de Europa, o mirar desde lo alto de la Sagrada Familia hacia abajo, mientras mi hermano estaba en el suelo para no mirar por la barandilla y mi padre me cogía de la camiseta pensando que me iba a caer, pero soy incapaz de montarme en una lanzadera, que sé que no me va a pasar nada, y sentir como caigo… La única vez que lo hice por poco me da un ataque. Definitivamente, el hacer puenting no es una de las cosas que quiero hacer antes de morir.

Domingo 3 de julio

Ese día ya no había nada especial, pero quedamos por la noche para ir a probar los pinchos de algunas casetas. Por desgracia, veinte minutos después de quedar me llamaron otra vez, porque los padres de mi amigo habían visto que las estaban quitando. Como ya era él último día, no se quedaron hasta las 12 de la noche como siempre. Menos mal que yo ya las probé con las de químicas y el viernes que me fui sola, aunque esto último todavía no lo saben…

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25/07/2005

Lección 15: Los géneros

El estudio de los géneros puede ser de muchísima utilidad al escritor, porque le permitirá escoger —inconsciente o premeditadamente— el papel pautado al que mejor se adapte la historia que quiere contar.

Vamos a graduar las narraciones en una escala ascendente que va de lo probable a lo improbable, de lo improbable a lo posible y de lo posible a lo imposible.


Relatos realistas: lo probable

Un cuento realista es el resultado de la voluntad de reproducir, lo más exactamente posible, las percepciones de la naturaleza, de la sociedad y de los sentimientos y pensamientos del ser humano. El narrador se planta en medio de la vida cotidiana y observa los hechos desde la altura de un hombre del montón. Su intención es que lo tomen por un testigo prescindible. Presume despersonalizándose. Es más: quiere hacernos creer que su única fuerza creadora consiste en la capacidad de duplicar la imagen del mundo. Esto no es, por supuesto, más que un espejismo, porque la objetividad no existe en literatura, y según el narrador elija una historia u otra, unos personajes u otros, unos elementos determinados u otros, el mundo que reflejará el relato será distinto, por más que al lector le parezca que está sacado de sus alrededores.

Lo común de las subclases del realismo literario es, pues, que todas ellas nos muestran acontecimientos ordinarios, probables. El romántico los contará con el ánimo sacudido por fuertes sentimientos. El impresionista analizará, para describirlos, las reacciones de su propia sensibilidad. El naturalista los expondrá de forma que corroboren su tesis de que el hombre es un producto determinado por las mismas leyes que rigen la vida de los animales.


Relatos lúdicos: lo improbable

El narrador de este tipo de historias no llega a violar las leyes ni de la naturaleza ni de la lógica, pero se le ve el deseo de violarlas. En todo caso, se especializa en excepciones. Exagera. Acumula coincidencias. Permite que el azar maneje a los hombres. Con subterfugios nos hace creer que estamos ante un prodigio; prodigio que luego resulta tener una explicación nada prodigiosa. Busca climas exóticos, personajes excéntricos, situaciones excepcionales y explicaciones de lo que a primera vista parecía increíble.

Sería el caso, por ejemplo, de los relatos de aventuras y de las historias policiacas. Veamos las principales características de estos dos subgéneros:
Relatos misteriosos - lo posible
Relatos fantásticos - lo imposible


Relatos misteriosos: lo posible

Los acontecimientos en este tipo de cuento son posibles, pero dudamos de cómo interpretarlos. El narrador, para hacernos dudar o para crearnos la ilusión de irrealidad, finge escaparse de la naturaleza y nos cuenta una acción que por muy explicable que sea nos perturba como extraña. En vez de presentar la magia como si fuera real, presenta la realidad como si fuera mágica. Este es el fundamento, seguro que lo habéis adivinado, de ese subgénero llamado realismo mágico, en que se cuenta el descubrimiento del hielo como si fuera la séptima maravilla (Cien años de soledad, de García Márquez) o la ocupación de una casa por algo que no se sabe lo que es («Casa tomada», de Julio Cortázar). El narrador se asombra como si asistiera al espectáculo de una segunda Creación. Visto con ojos nuevos a la luz de una nueva mañana, el mundo es, si no maravilloso, al menos sobrecogedor. En esta clase de narraciones los sucesos, siendo reales, producen la ilusión de irrealidad.

Otro subgénero dentro de este tipo de relatos, sería los CUENTOS DE MIEDO, en los que por medio de una atmósfera propicia y unos agentes de la acción peligrosos, se logra crear ese clima de extrañeza del que hablábamos un poco más arriba.


Relatos fantásticos: lo imposible

Los sucesos de un cuento fantástico pueden transcurrir en este mundo, y que una parcela, únicamente una parcela de nuestro mundo normal se vea amenazada o afectada por el golpe que recibimos de un mundo desconocido. Sería el caso de los cuentos de fantasmas y de la ciencia-ficción (que recrea un mundo futuro, pero justificado por los adelantos técnicos). Pero también existen los cuentos totalmente fantásticos, o maravillosos, en los que los hechos transcurren en un mundo tan anormal (anormal desde el punto de vista humano) que nada de lo que allí ocurre amenaza o afecta a nuestras vidas (sería el caso, por ejemplo, de los cuentos de hadas).

Lo fantástico se basa en la vacilación experimentada por el lector —conocedor sólo de las leyes naturales— ante un suceso aparentemente sobrenatural. Cuando la duda se disipa, cuando el quebrantamiento del orden lógico y natural es ilusorio, el cuento entra en el género de «lo extraño». Si, por el contrario, se decide que la intervención de lo sobrenatural es una prueba efectiva de la existencia de leyes desconocidas por el hombre, el cuento pertenece al género de lo maravilloso. Lo fantástico, pues, es la línea divisoria entre lo extraño y lo maravilloso. La incredulidad total y la fe absoluta nos sacan de lo fantástico. Sólo la duda nos mantiene en lo fantástico.

Temas fantásticos serían, por ejemplo, las metamorfosis, la invisibilidad, el desdoblamiento de la personalidad, las deformaciones del tiempo y del espacio, la interpenetración de sueño y realidad, el más allá de la muerte, la personificación de las ideas, la zoología fantástica, la existencia de seres maravillosos, etc. Algunos de ellos tienen que ver directamente con lo que llamamos ciencia-ficción.


PROPUESTA DE TRABAJO

Relato de género

Escribe un relato que se ajuste a uno de los géneros que aquí se han visto. Pero introduce, sin que resulte inverosímil, algún elemento de otro. En un cuento realista haz que aparezca un ovni, o en uno fantástico manda a un enanito al Ayuntamiento a empadronarse en su nueva seta.


Bueno, y hasta aquí, pescao vendido, digo, que este curso ha terminado. La semana que viene habrá más, no sé si os pondré otro curso que tengo por aquí o pondré cosas sueltas. Ya lo pensaré esta semana en la piscina (ya que al final no voy a Portaventura, algo habrá que hacer).

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25/07/2005 20:21 Quiero enlazar este artículo. Tema: Taller de Escritura No hay comentarios. Comentar.

28/07/2005

Festival Internacional de Folclore "Ciudad de Burgos"

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Hace ya 29 años que se viene celebrando este festival de danzas tradicionales en Burgos. Normalmente suele ser la primera semana completa de julio, justo después de las fiestas, pero este año lo han hecho la segunda.

El festival consiste en un montón de actuaciones de los grupos de danzas y/o los músicos que les acompañan, talleres de bailes en el centro-centro de Burgos para los viandantes y animación de calle. La verdad es que todo está muy bonito y animado, vas por cualquier sitio y ves gente cantando y bailando, a cada cuál más exótico.

Vienen grupos de danzas tradicionales de todo el mundo. Hasta no hace mucho solían participar sobre todo grupos de Europa y de Latinoamérica, pero cada vez vienen de más lejos. Mirad la lista de países/grupos de este año -atención a los kilómetros que deben haber recorrido algunos-:

Castilla y León (bueno, en realidad en este "paquete" están todos los grupos de danzas de Burgos, que son unos cuantos).
Castilla – La Mancha
Madrid (Como veis, a los que están dentro de España se los divide por comunidades).
España (es decir, la Compañía Ibérica de Danza).
Hungría
Bielorrusia
Brasil
Venezuela
Sudáfrica
Senegal
República de Dagestán
República de Tuva
Islas Futuna

¿Alguna repajolera idea de dónde están estos tres últimos países? Yo tampoco la tenía cuando vi el desfile el viernes 15 de julio. Pero por el nombre Dagestán me sonaba como Turmekistán, Armekistán y todas esas repúblicas musulmanas pertenecientes a la antigua URSS que están al sur, pegando con Turquía y los países eslavos. Además las mujeres iban vestidas igual-igual que las adivinas gitanas: de muchos colores, faldas vaporosas y con el pañuelo en cabeza con adornos colgando. Si me dicen que son zíngaros rumanos me lo creo, así que supuse que eran de por la zona. Los de Tuva tenían rasgos chinos, pero como si fuesen chinos del oeste, de la parte del Tibet, no del este, de la que pega con Corea y Japón. No sé si me entendéis, pero es esa la impresión que me dio. Y en cuanto vi a los de las Islas Futuna, pensé: ¡Estos son maoríes de Nueva Zelanda o alguna isla de por allí!

Al día siguiente, el sábado 16, por fin me enteré de dónde eran; la verdad es que soy mucho mejor fisonomista de lo que pensaba. Dagestán y Tuva son dos repúblicas de la antigua URRS, sólo que una es de la zona esa de los países XXXtán, y otros son mongoles (¡qué ojo tengo!). Si a estas dos añadimos otra antigua república socialista soviética, Bielorrusia, tenemos que en el mismo país había razas tan diferentes como eslavos, mongoles y semi-árabes (los de Dagestán). Menuda mezcla que tenían, no sé cómo pudieron estar juntos tanto tiempo. Ah, y los de las Islas Futuna eran polinesios, de unas islas al este de Australia.

No voy a entrar en detalles sobre el tipo de baile de cada uno, porque no tengo suficientes conocimientos ni suficiente memoria. Sólo deciros que los que más me gustaron fueron los de Burgos, Madrid, Venezuela y Tuva. También estuvieron bien los de Hungría, Bielorrusia y Dagestán, aunque lo que más me gustó de estos últimos fue el vestido de las mujeres; esta vez era como un vestido medieval dorado y salmón, precioso. ¡Yo quiero uno igual! Los que menos me gustaron, los de Sudáfrica y Senegal, y los polinesios, muy sosos. Cuestión de gustos, ya sabéis, pero en general fue muy interesante y entretenido. Lo apuntaremos en la agenda para el año que viene, que además con esto de que es el número 30, harán algo especial, seguro.

PD: La foto no sé quién la habrá hecho, pero la he sacado de la página del festival del Ayuntamiento y el Instituto Municipal de Cultura de Burgos. Por si acaso me quieren demandar o algo ;-)

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Deseos de Cosas Imposibles

¿Nunca habéis soñado con ser otra persona distinta? ¿Con viajar por todo el mundo, cantar mejor o saber actuar? En definitiva, ¿con una vida más interesante y emocionante? Si la respuesta es sí, venid y soñad conmigo.

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